Redacción: Tachy Mora

No es la primera vez que esta periodista –todo un referente en el universo diseño– pone palabras al imaginario visual de Diabla y eso es todo un privilegio. Ha colaborado con medios como El País, El Mundo, Neo2 y Experimenta escribiendo sobre diseño, arquitectura y tendencias, es autora del libro «Artesanía Española de Vanguardia» –editado por Lunwergde la mano de Fundesarte– e incluso ha comisariado exposiciones de forma ocasional.

Ella es la artífice del relato de nuestro catálogo –que puedes descargar aquí– y es una de las mentes que más ha retratado ese espíritu y personalidad a lo largo de los últimos años. Tachy nos deja que la ametrallemos a preguntas y conseguimos que nos desvele algunos de los secretos de su trabajo y, cómo no, un poco más sobre su historia de amor con Diabla. Sigue leyendo y descubre con qué inesperados colores combinaría el negro (su color fetiche), cuál es de nuestros últimos diseños es su favorito, y a qué rincón del mundo se lo llevaría.

Redacción de la colección GRILL por Tachy Mora

Aunque es complicado, ¿podrías definir en pocas palabras esa chispa de la que hablamos cuando se trata de Diabla?

Diabla es una marca con un diseño muy fresco y creativo, no solo en sus productos, sino, en general, en todas sus propuestas: fotos, catálogos... La creatividad es el hilo conductor de todo y su modo de diferenciarse de las propuestas de otras marcas de exterior, buscando nuevas fórmulas de hacer vida al aire libre, con una mentalidad flexible, cosmopolita y abierta sobre los espacios exteriores. A partir de esta base se construye su repertorio de propuestas: algunas con una concepción experimental y rompedora, otras ingeniosas en su diseño o en sus detalles… pero siempre con un excepcional estudio y aplicación del color, con unas paletas de tonos y unas combinaciones que hasta, en ciertos casos, ofrecen personalidades muy distintas de una misma colección.

Tu trayectoria como periodista se ha centrado en el diseño, las tendencias, la arquitectura y el interiorismo y has sido testigo del nacimiento y evolución de Diabla en su heterogeneidad de propuestas de color, materiales y tipologías de mobiliario. ¿Qué es lo que más aprecias de sus últimos lanzamientos: GRILL, ARP, LILLY y PLISY UP?

Me gusta que son colecciones con un punto un poco gráfico, que es un rasgo a menudo presente en las propuestas de Diabla, a veces de manera evidente y, otras, latente. También me parece que completan el repertorio general de Diabla, ampliando familias o introduciendo nuevas series que permiten proyectar espacios de exterior más versátiles.

Redacción de la colección ARP por Tachy Mora

Te defines como amante de los objetos y la arquitectura desde siempre. ¿Qué crees que diferencia a Diabla de otros proyectos del ámbito del diseño outdoor?

Como he mencionado anteriormente, su visión flexible, cosmopolita y abierta sobre los espacios exteriores, que no se limita a que haga estrictamente buen tiempo o a que dispongamos de un entorno como un jardín, patio o terraza. Por otro lado, existen otras firmas que trabajan también este equipamiento de una forma creativa y experimental, pero en Diabla es diferencial que sus propuestas tienden a buscar un estilo casual y elegante al mismo tiempo, con un equilibrio sorprendente al que contribuyen, sin duda, sus inteligentes detalles de diseño y su propuesta de color.

¿Cómo fue trabajar mano a mano con el alma mater de Diabla, Alejandra Gandía-Blasco?

Alejandra es una persona habituada a trabajar con una mentalidad y un proceso creativo, por su formación y trabajo paralelo como artista. Quizá, por eso te da mucha libertad. Es muy selectiva con los colaboradores y tiene un criterio muy claro para elegir con qué estudios o creativos quiere trabajar, tanto para el diseño de las colecciones de Diabla como para las fotografías y el catálogo. Como hace esta investigación previa, ya conoce la línea de trabajo de cada uno. Así que, quizá también por esto, te da un brief y te deja hacer, porque ya tiene una cierta certeza de antemano sobre cómo tu trabajo va a encajar con el proyecto que se trae entre manos.

Sabemos que, en tu universo personal, el color negro tiene una fuerza o presencia especial. ¿Cómo fue sumergirte en este otro cosmos lleno de color que es Diabla? ¿Cuál de sus arriesgadas combinaciones es tu favorita?

Mi universo es muy negro, no lo puedo evitar, se me van los ojos hacia cualquier cosa de color negro…Me parece, además, un lienzo perfecto en decoración para meterle un color potente, como, por ejemplo, el rosa de Diabla, que también me gusta mucho en combinación con el verde oliva.

Redacción de la colección LILLY por Tachy Mora

Diabla inspira a todo tipo de públicos, aunque sobre todo a esas personas inquietas culturalmente que disfrutan no solo del diseño sino del arte, el cine, el teatro, la música… ¿Cuándo dabas forma al storytelling del catálogo, tenías en mente algún perfil en particular?

La verdad es que no. Cuando escribo textos de este tipo, me preocupa más que cuenten bien la historia y que conecten con la marca y las sensaciones que se busca transmitir, como en este caso era viajar. Eso que justamente ahora mismo no podemos hacer y es tan frustrante. Viajar, además, a lugares singulares, que en la mayoría de los casos son totalmente reales, pero parecen inventados. La idea era conseguir que quien tuviera el catálogo entre las manos, por un momento, sintiera que ha estado un lapso de tiempo viajando, a nivel espacial y temporal a través de las estaciones, como si hubiera entrado y salido momentáneamente en otra dimensión.  

Tu narración del estilo de vida Diabla nos ha hipnotizado hasta hacernos creer por un momento que era posible viajar hasta la otra punta del mundo a través de una página de papel. La naturaleza, el paso de las estaciones, el color… son fuente inagotable de inspiración para Diabla, una marca que se mueve en estos terrenos sin límites aparentes. ¿Cuáles son tus referentes e influencias a la hora de escribir? Imaginamos que antes que una excelente escritora, eres también una muy buena lectora.

En este tipo de textos no manejo referentes. Se trata de encontrar un lenguaje que hable por la marca, que refleje su personalidad. Así que hay que crear uno propio. Mi estilo, en general, es de decir mucho con poco. Es bastante periodístico. Mis referentes van más por ahí. No me gustan los textos enrevesados, en los que te pierdes y no llegas a ninguna parte o en los que hay demasiados giros injustificados y exceso de retórica porque, en el fondo, están vacíos de contenido. Me gustan los discursos claros, por experiencia sé que, en general, esconden mucha reflexión detrás. Esto me encanta, en particular, cuando entrevisto a alguien que se expresa de este modo. En la mayoría de los casos, es reflejo de una intelectualidad muy sólida.

Cada uno de los collages del catálogo diseñados por P.A.R parecen convertirse en una obra de arte casi pictórica. ¿Cuáles de ellos te han parecido más llamativos o poéticos?

Me gusta especialmente el de la colección LILLY en las canteras de Carrara, porque es un poco confuso y ambiguo, no se sabe muy bien qué tipo de paisaje es. Y también por las mezclas de color y el estilismo.

Redacción de la colección PLISY UP por Tachy Mora

Como experta en tendencias de la industria del diseño, ¿cómo crees que está cambiando, quizás de modo acelerado por el contexto actual, nuestra manera de habitar e interactuar con los espacios al aire libre? ¿Refugio íntimo donde reconectar o escapatoria hacia la libertad?

No hay tanto un cambio en la industria, sino más bien en las preferencias de las personas. El hogar ha pasado a ser el centro de nuestra existencia, así que esto está cambiando nuestra necesidad y ganas de convertirlo en un refugio. En aquellos países con climas extremos, esto lo tienen muy claro. Ahora es cuando lo vemos y apreciamos en lugares con climas más atemperados que nos permitían hacer mucha vida en el exterior.

Por razones obvias hace algún tiempo que no podemos viajar por el mundo descubriendo nuevos diseños de feria en feria. ¿Crees que en este contexto, en los que clientes y prescriptores a menudo no pueden conocer los diseños de primera mano, crear catálogos conceptualmente fuertes es un arma importante para las firmas de este sector?

Sí, desde luego que ayuda. Pero la experiencia de ver un diseño en vivo es insustituible. Precisamente por mi trabajo lo sé bien. De una foto a la realidad, los diseños a veces ganan o pierden mucho. Experimentar el tacto, las dimensiones, la ergonomía, los detalles… es crucial. Espero que pronto podamos recuperar aquella parte de la antigua normalidad. 

Si tuvieras que elegir, ¿en qué lugar y momento del año te escaparías con Diabla? ¿Y con cuál de los últimos lanzamientos?

Me visualizo bastante sobre LILLY en otoño… quizá ¡en medio del Parco Sempione! O en la terraza de la Triennale con vistas al parque.